JOSÉ RIBAGORDA / Presentador de Telecinco. «Ante todo pido un buen baño...

JOSÉ RIBAGORDA / Presentador de Telecinco. «Ante todo pido un buen baño y un buen colchón»

Compartir

Es el rostro masculino de la actualidad los fines de semana en Telecinco. José Ribagorda, habitual en los espacios informativos de televisión desde hace casi 20 años, se ha pateado los cinco continentes tirando sobre todo del bolsillo particular. Reconoce que no le entusiasman los viajes de trabajo porque le dejan poco tiempo para hacer turismo y disfrutar relajado de la gastronomía, que es lo que verdaderamente le engancha en los destinos.

¿Cuál es el lugar más extraño al que has viajado por motivos laborales?La verdad es que no me han mandado a ningún lugar extraño. Sí fui por trabajo por primera vez a Cuba y me encontré con una realidad sorprendente, extraña e inhabitual. Era 1993, el año de los balseros, había una situación crítica y lo recuerdo como un trabajo memorable. Desde entonces, me he hecho adicto a Cuba.

¿Cuál es el viaje que mejor recuerdo ha dejado en ti? De trabajo, el de Cuba, y de placer, Vietnam. Recorrí el país de norte a sur con detenimiento y me sorprendió muchísimo.

¿Eres muy maniático a la hora de escoger hotel? No. Puedo dormir en cualquier sitio. De todas formas, y según vas cumpliendo años se agradecen las comodidades.

¿Qué nivel de confort exiges? Ante todo un buen baño y un buen colchón. Para mí, los adelantos tecnológicos son prescindibles.

¿Prefieres viajar en grupo o en solitario? Siempre en solitario.

¿Qué es lo que más te molesta de los viajes? Los aeropuertos. Las dos horas antes, los trámites, los atascos…Me desesperan. Odio los aeropuertos.

¿Y lo que más te gusta? La novedad.

¿Tu país o ciudad preferidos? No tengo. Procuro no repetir, porque hay mucho que ver. En España, sí. Aquí si repito y disfruto constantemente de ello.

¿Dónde has encontrado más confort? Quizá en Francia. La calidad, el buen gusto, el savoir faire…También he encontrado un gran nivel en Portugal y, sobre todo, una excelente atención al viajero.

¿En qué hotel te encontrarían si te pierdes alguna vez? O en el hotel Nacional de la Habana, sentado en su terraza, con un mojito y un buen puro o en el hotel de las Bodegas del Marqués de Riscal.

¿Qué es lo mínimo que le pides a un hotel para poder trabajar? Al menos una mesa de trabajo donde conectar los aparatos.

¿Cuales son tus filias y tus fobias a la hora de viajar? Tengo más filias que fobias. Lo que peor llevo es la sensación de desconfianza, el temor a ser estafado. Me resulta muy ingrato estar permanentemente sospechando del taxista, del guía o de cualquier persona que te ofrece un servicio. Me incomoda muchísimo.

¿Sueles viajar con tiempo de sobra para conocer el destino? La mayoría de las veces voy con una agenda muy apretada que no me deja tiempo para hacer turismo.

¿Tren, avión o coche? El avión es la incomodidad. Para viajes de placer el coche está bien. Te puedes ir parando en los sitios para verlos. Sin embargo, para mí el transporte ideal es el tren. Iría a Nueva York en ferrocarril si hubiera un túnel submarino que cruzara el Atlántico.

¿Qué haces nada más llegar al hotel? Abrir las ventanas y mirar qué tengo enfrente. Luego deshago la maleta.

¿Se queda algo de ti en los lugares que visitas? Y de esos lugares en mí. Yo no sería yo sin mis viajes.

¿En un viaje de trabajo, te influyen mucho las características del lugar o consigues abstraerte del entorno?Sí que influyen. Si viajas a una ciudad que aprecias das más de ti mismo.

¿En las cadenas internacionales de hoteles se nota diferencia según el país? Yo no la noto. Prácticamente los niveles de servicio son iguales. Son las cosas de la globalización…

¿Impones tú el hotel cuando viajas? En los viajes de trabajo, ni me preocupo. Son las personas que me contratan las que me lo dan hecho.

¿Te gusta viajar por trabajo? Rotundamente, no. Ahora, cuando se trata de viajes de placer, intento moverme todo lo que puedo. Viajar forma parte del vivir bien entendido.

¿Crees que es importante la gastronomía en los viajes? Es fundamental. Cuando viajo en vacaciones suelo programar mis visitas a partir de ella.

¿Con qué zona de España te quedas? Me quedo con todo: Andalucía, el País Vasco, Galicia, Cataluña, Extremadura…

¿Y gastronómicamente? Me pasa lo mismo, pero si tengo que elegir algo, me quedo con los arroces.

¿Qué destacarías de la cocina internacional? Me quedo con platos sueltos. De la francesa, un foie con un buen Sauternes. De la inglesa, las mermeladas y los tés; tienen una variación infinita. De Norteamérica, nada. En Cuba, los mojitos, claro… Alemania no me dice nada y la de Rusia todavía no la conozco.

¿Y de la cocina asiática? La japonesa.

El blog de José Ribagorda: http://gente5.telecinco.es/blogs/labuenavida/