MARTÍN MARTÍNEZ, Director general de BuyPro

MARTÍN MARTÍNEZ, Director general de BuyPro

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  1. ¿Un consultor de viajes de empresa es lo mismo que un travel manager?
    Más allá de las palabras, el travel manager debe ser capaz de transformar la forma en la que se viaja. Para eso, a veces hace falta una mirada nueva desde fuera y cierta dosis de challenge. Eso lo da un consultor.
  1. Se supone que esa labor debería hacerla la agencia de viajes…
    Es difícil ser proveedor y a la vez transformar. La participación de una tercera parte es crucial. Agencia y consultora son un equipo.
  1. ¿Cuál es la ley de oro para comprar bien?
    Propongo tres. Primero, saber bien lo que necesita el negocio; segundo, ser capaz de transformar a la empresa; y tercero, negociar con creatividad y eficacia.
  1. ¿En cuántas empresas se ha echado las manos a la cabeza al estudiar su cuenta de viajes?
    En la mayoría vemos mejoras importantes en reporting y política de viajes.
  1. ¿La alta dirección suele ser consciente de la importancia del travel management?
    Yo creo que sí, en general. Quizá echo de menos más ambición en el aprovechamiento de las tecnologías para conciliar y ser más eficaces a la vez.
  1. ¿La gente sabe lo que es la gestión end-to-end del viaje?
    Sí, lo intuye, pero no tiene medios para medirlo, sistematizarlo y explicarlo. Esto es clave para desarrollar el concepto.
  1. ¿En qué partidas de coste se pueden generar los mayores ahorros?
    En una que no es realmente una partida de coste: en la demanda interna de viajes. Viajar menos o, al menos, diferente.
  1. Los nuevos proveedores han mejorado mucho el control de gastos extras, como el taxi, el restaurante o el parking…
    Es la clave y el sentido común en los tiempos del big data. Solo se ahorra en lo que se mide. Como decimos nosotros, solo por poner el ojo hay un 10% de ahorro.
  1. Entre viajar barato y viajar bien, ¿dónde colocamos el punto medio?
    Es muy sutil. Nosotros intentamos verlo desde el ROI del viaje. Si vas a cerrar un trato de 10M€ en Moscú, vete el día antes y acude descansado a la reunión. Si vas a una reunión interna de seguimiento con bajo ROI, asiste por videoconferencia.
  1. Con las tarifas dinámicas, ¿no es una locura hacer un presupuesto y cumplirlo?
    Otra opción es trabajar con precios máximos. O con un número de viajes máximo por departamento. En general, vemos que no se planifican los viajes.
  1. ¿Tiene futuro una tendencia tan incipiente como el open booking en el business travel?
    Absolutamente sí. La cuestión es saber cuándo.
  1. ¿En qué nivel de picaresca nos movemos en nuestro país?
    Déjame ser diplomático. Los consultores vemos muchas cosas pero, en general, los casos son anecdóticos. La cosa está bien.
  1. Con el mundo tan revuelto, lo que más se valora en los últimos tiempos es la seguridad del viajero…
    Es fundamental. No se debe escatimar ni un euro, por respeto al empleado y por el negocio.
  1. En las empresas donde conviven empleados analógicos, digitales e híbridos, ¿cómo se puede introducir la tecnología sin que se produzcan desequilibrios?
    Primero, decisión, porque la adopción de la tecnología en la empresa es una de las claves de la competitividad. Segundo, mucha comunicación y un plan para atender a los “analógicos” durante la transición. Ojo, no hay que cegarse: a veces, la tecnología frena más que ayuda.
  1. ¿Cómo se mide el retorno de la inversión en un viaje?
    Cada empresa tiene que establecer sus criterios, pero empecemos por mirar para qué viajamos y qué hacemos durante el viaje. También hay un intangible en este ROI, y Hy que apostar por definirlo.
  1. ¿Hasta dónde se puede llegar con la videoconferencia?
    Hasta el infinito y más allá. La cuestión tecnológica está ya solucionada. El reto es cultural. Conozco un directivo español que se instaló una magnifica videoconferencia para no viajar tanto a Londres. Llegó a presidente mundial de la compañía.
  1. Hoy en día, muchos prefieren ganar menos y conciliar más…
    Por supuesto. Y la tendencia irá en aumento.
  1. ¿Qué incentivos les ofrecemos a los empleados para que sigan las directrices de la política de viajes?
    El camino más recto es diseñar un mecanismo que lo impida. Otra posibilidad es comunicar mucho y usar sabiamente conceptos como el guilty effect y la gamification.
  1. ¿Les preocupa a las empresas españolas la huella de carbono que van dejando por donde pasan?
    Por lo que yo veo, sí. Hay quien dice que es solo marketing, pero bienvenido sea si así hacemos un mundo más limpio.
  1. ¿Cómo ve los viajes de negocios dentro de 25 años?
    La tecnología lo hace impredecible. Aparecerán alternativas como AirBnB, Uber, open booking y algunas se consolidarán. Creo que viajaremos menos y nos “veremos” más. Vivimos épocas de modelos disruptivos.