RECUPERACIÓN AÉREA. A pleno pulmón

RECUPERACIÓN AÉREA. A pleno pulmón

TEXTO ÁLVARO MARTÍN
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El periodo 2022-2024 ha sido señalado por la práctica totalidad del sector como el trienio que marcará la recuperación de los viajes tras la debacle de la pandemia. Todos los actores relacionados con el turismo y el mice afirman que este año será el del inicio real de esa remontada. Las cifras de reservas y las inversiones de los proveedores en productos, servicios y campañas de marketing corroboran estas perspectivas. El vuelo se ha iniciado, pero no está exento de turbulencias.

 

Cerca de 1.500 millones. Ese es el número de billetes de avión que se utilizarán sobre las cifras alcanzadas en 2019, según el informe Travel 2022: Trends and Transitions, elaborado por el Instituto Económico de Mastercard (MEI), si las tendencias de reservas de vuelos continúan como hasta el pasado mes de abril. Grosso modo, significa que «las reservas globales de vuelos por ocio y negocio han superado el nivel previo a la pandemia». Entre otras tendencias, este estudio, elaborado en 37 mercados de todo el mundo, muestra que el gasto en cruceros, autobuses y trenes experimenta una notable mejoría este año. Pero eso es otra historia.

Como condición sine qua non, una de las tendencias reflejadas por el estudio: las restricciones se relajan, aspecto que reajusta el mapa turístico para el 2022. La evolución positiva de la pandemia, olvidada ya en muchos casos por la población, y la vuelta a la normalidad de gran parte del mundo —salvo en zonas de Asia, con China como caso paradigmático—, sin duda ha impulsado las reservas de viajes y ha supuesto un reordenamiento de demanda.

Sin ir más lejos, este estudio, con datos del primer trimestre, señala Estados Unidos, Reino Unido, Suiza, España, Países Bajos, México, Italia, Alemania, Francia y Canadá como destinos más demandados. Ninguno de Asia en el ranking y mucha importancia europea. Precisamente la consultora internacional OAG informó en abril de que Europa ya se encontraba en cerca del 90 % de los niveles prepandemia, algo por lo que pocos apostaban solo un año antes.

«Como cualquier vuelo, la recuperación del turismo ha enfrentado vientos en contra y vientos de cola. A medida que se produce el ‘Gran Reequilibrio’ en todo el mundo, esta movilidad es fundamental para volver a la vida que teníamos previo a la pandemia”, según Bricklin Dwyer, director del Instituto Económico de Mastercard. Porque hay ganas de viajar, muchas, y hay dinero para gastar, por ahora. «La resiliencia del consumidor para volver a la ‘normalidad’ y recuperar el tiempo perdido nos hace pensar, con optimismo, que la recuperación continuará, incluso si hay baches en el camino». Y los está habiendo.

Y España no es una excepción en esta especie de «locos años 20» que estamos viviendo desde inicios de 2022. «Es indudable que los españoles quieren recuperar el tiempo perdido y encaran el verano de 2022 con más ganas de viajar que antes de la pandemia, de acuerdo con el número de búsquedas realizadas en nuestro portal. Además de que el interés en las reservas de vuelos ha superado los niveles previos a la pandemia, es muy significativo el extraordinario incremento en las búsquedas de otros aspectos, como el alquiler de coches si las comparamos con las efectuadas hace tres años», afirma Natalia Diez, directora comercial de Kayak para Europa.

Vientos de cambio

Pese a los sobresaltos, hay señales positivas. Reducción de pérdidas de las compañías, nuevos pedidos de aviones, inauguración y reapertura de rutas, nuevos servicios para competir… Todo, por fin, tras dos años, despega en el sector aéreo y, por extensión, del Business Travel. El pasado mes de mayo, tres de los grandes referentes aéreos europeos (IAG, Lufthansa y Air France) presentaron sus resultados del primer trimestre de 2022 y los datos fueron positivos. Y eso teniendo en cuenta que dicho período ha estado marcado por la última cepa del coronavirus, la guerra en Ucrania, la inflación y el aumento del coste de la energía.

La aerolínea francesa redujo sus pérdidas dos tercios, hasta poco más de 500 millones de euros, y la compañía alemana lo hizo en un 44 %. Por su parte, IAG —que engloba a British Airways, Iberia, Vueling o Aer Lingus— redujo sus rebajó los números rojos en un tercio, hasta los 787 millones de euros. Fuentes del grupo señalan que, pese a las turbulencias, la demanda se está recuperando con fuerza, en línea con sus previsiones, y que esperan recuperar la rentabilidad desde el segundo semestre, para cerrar el año en positivo.

Entre las causas de estas buenas noticias —algo común a todas— está la mejora de la demanda como consecuencia del fin de las restricciones, especialmente en Reino Unido, con una situación especial tras abandonar la Unión Europea. Y en lo que respecta a los viajes de negocios, tanto tiempo parados, en abril ya habían alcanzado su nivel más alto desde el comienzo de la pandemia. La vuelta a los centros de trabajo, además de la caída de las restricciones, ha resultado fundamental para mejorar estas cifras.

Como muestra, fruto de las buenas perspectivas, el pasado mes de mayo IAG anunció un macropedido de aeronaves a Boeing, el fabricante norteamericano, para renovar parte de su flota de corto radio. El consorcio ha sellado un acuerdo para la compra de 25 aviones 737-8200 y 25 del modelo 737-10, cuya entrega se producirá entre 2023 y 2027. Además, ambas compañías han acordado la posibilidad de adquirir otras 100 unidades, que se entregarían entre 2025 y 2028.

No obstante, hay que ser realistas, y la propia industria lo es. Ya en marzo, Willie Walsh, CEO de IATA, enfriaba un poco los ánimos indicando que hasta el 2024 no se lograrán superar los números anteriores a llegada del coronavirus. La progresión indicada es lograr un 83 % en este ejercicio, un 94 % en el siguiente, hasta alcanzar el 103 % de los datos de 2019 en 2024, esto es, unos 4.000 millones de viajeros. La lentitud de la progresión, aseguraba, se debía al tráfico internacional. En lo que respecta a ese tráfico en concreto, Walsh fijaba el 69 % para este año, el 82 % para el siguiente, el 92 % para 2024 y, finalmente, el 101 % para 2025.

Un verano fundamental

Volviendo a la previsión para este verano, el 2019 fue año récord en tráfico de pasajeros, y el sector aéreo considera que esta temporada estival va a registrar cifras similares, tanto en oferta de vuelos como en tráfico de pasajeros. Al menos así lo manifiesta la Asociación de Líneas Áreas (ALA). Por ejemplo, para el periodo abril-octubre se ofrecen 212 millones de asientos en total por las aerolíneas que conforma esta asociación, más de 80 que operan en España.

Y no solo se trata de oferta. El porcentaje de ocupación fue en 2019 del 85 % y ya en el primer trimestre de 2022 estábamos en el 75 % y, según este colectivo empresarial, subiendo. Otra cosa son las noticias referentes a los precios en un marco de encarecimiento continuado de los combustibles y la energía. Queda mucho año para comprobar hacia donde se mueven los indicadores de tarifas, pero en este caso, con tanta volatilidad, las previsiones son muy cautas. Otros aspectos que afectan a los precios, como la guerra de fondo, la conflictividad laboral o la inflación, están también sobre una mesa que no para de moverse.

No obstante, AENA, el gestor aeroportuario español, refrenda con cifras estas buenas sensaciones. Sus aeropuertos cerraron el primer trimestre con 37,9 millones de pasajeros, lo que supuso una recuperación del 71,8 % respecto al mismo periodo de 2019 y un incremento del ¡359,7 %! comparado con los del pasado año. El aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas sigue siendo el que mayor número de pasajeros recibe, pues solo en el mes de marzo registró 3,55 millones.

Las compañías, esperanzadas

Si un sector empresarial lo ha pasado mal dentro del mundo del turismo y el mice, este ha sido en de las líneas aéreas, que en muchos casos han parado prácticamente en su totalidad. Han sido dos ejercicios complejos, que se han llevado a algunas aerolíneas por delante, como la histórica Alitalia, pero está de remontada.

«Confío en que los viajes experimentarán un importante retorno este verano. Los dos últimos años han sido increíblemente frustrantes para cualquiera que quisiera viajar por el mundo y todo un reto para el sector turístico. Sin embargo, la relajación de las restricciones a los viajes en muchas partes del mundo ayudará a su rápida y positiva recuperación», según Akbar Al Baker, CGEO de Qatar Airways. La compañía catarí ofrece este verano conectividad con 140 destinos, con niveles de actividad similares o superiores a los ofrecidos en 2019.

Iberia, que se encuentra en plena reorganización de su área comercial, estima que su capacidad para este verano rondará el 85 % de la que disponía en 2019. Según fuentes de la compañía, en el largo radio su principal foco será Estados Unidos, mientras que en el corto apostará sobre todo por Canarias y Baleares. Por su parte, Air Europa apuesta por incrementar su oferta con salida desde Madrid, con un 5 % más que en 2019. Esta propuesta y otras novedades de destinos se verán respaldadas por la incorporación de nuevas aeronaves a lo largo del año, y que le darán soporte para su actividad en el continente americano, una de sus prioridades.

Pero no se trata solo de frecuencias y destinos, sino también de nuevos servicios para resultar más competitivos en esta auténtica carrera por captar a un cliente que quiere viajar por encima de todo.

Un ejemplo es Finnair, que además de anunciar una actualización de su red de destinos —su cercanía a Rusia le ha obligado a una enorme modificación de sus trayectos— y sus nuevas rutas, como Bombay, Alicante, Palma, Dallas o Seattle, ha lanzado un nuevo servicio a bordo de sus vuelos de larga distancia. Se trata de una nueva clase Business en las rutas entre Helsinki y Chicago, Dallas, Nueva York y Singapur, que supone nueva configuración de la cabina, restauración de lujo y cócteles exclusivos.

También se trata de dar servicio a una cada vez más creciente demanda. Un caso paradigmático, desde el pasado 2021, es el de Lufthansa, que ha tenido que sustituir sus aviones por otros con mayor capacidad en sus rutas al archipiélago balear debido a que la demanda se ha disparado entre los alemanes, tradicionales visitantes de este archipiélago español.

Prácticamente todas las compañías han anunciado reaperturas y nuevos destinos para un verano que supone el primero del «trienio de la recuperación». Y como en toda carrera —ya sea por tierra, mar o aire—, el que efectúa una buena salida tiene mucho terreno ganado frente a la competencia. Bienvenida sea dicha competencia, pues no deja de ser un elemento más de la ansiada normalidad. En definitiva, de recuperar el tiempo y los usos perdidos.

 

LAS TURBULENCIAS LABORALES

Justo a las puertas del verano, que se considera el pistoletazo de salida de la recuperación del sector aéreo, hasta cuatro grandes aeropuertos europeos viven momentos complicados, y todos ellos por cuestiones de reivindicaciones laborales o de escasez de personal. El sector aéreo, en cielo y tierra, ha estado durante la pandemia prácticamente paralizado, con decenas de miles de trabajadores en ERTE. Esto ha supuesto un auténtico desbarajuste en la configuración de las rutas, la comercialización y las plantillas, tanto de aerolíneas como de gestores aeroportuarios, servicios complementarios… Y ahora comienzan a mostrarse las consecuencias.

Las instalaciones de Londres-Heathrow, París-Charles de Gaulle, Ámsterdam-Schiphol y Madrid-Barajas han registrado en mayo y junio problemas que han afectado, y mucho, al tráfico aéreo, precisamente ahora que el mercado trata de remontar el vuelo. Problemas concretos de cada aeródromo aparte, es lo que se considera en Estados Unidos como una gran renuncia, una gran dimisión, por parte de los trabajadores. Parados durante meses por la pandemia, han descubierto en muchos casos que no les compensa trabajar en un sector con malos horarios y bajos salarios. La falta de personal empieza a ser un problema preocupante.

En el caso de Londres tiene que ver mucho la incapacidad, tras el Brexit, de encontrar trabajadores, un problema similar al del aeropuerto de Ámsterdam. En el caso de Francia, que ha vivido importantes huelgas, los trabajadores protestan para mejorar sus condiciones de trabajo. Finalmente, el aeropuerto madrileño ha sufrido enormes desajustes por algo tan específico como la escasez de agentes de policía para el control de los pasaportes, pese a la negación del problema por parte del Gobierno español.

 

DESTINOS MÁS DEMANDADOS

Antes de cada temporada estival, la aparición de rankings es todo un clásico. En este importante periodo de recuperación cobran más importancia si cabe como balizas para ver cómo se mueve el mercado. Es el caso del presentado hace solo unas semanas por el popular buscador Kayak, que ofrece los destinos más demandados, pero también —muy interesante— las tendencias relacionadas con los viajes e industrias auxiliares.

Para empezar, subrayan en este portal, en el periodo marzo-abril, las búsquedas de vuelos para esta temporada estival se han incrementado un 102 % con respecto al mismo de 2019, el último año «de normalidad». El otro aspecto importante es que se ha registrado una bajada de precios de cerca del 30 % con respecto a los del verano de ese año prepandemia.

Entre los destinos internacionales más demandados por los españoles están, por orden de importancia, París, Nueva York, Roma, Ámsterdam, Estambul, Atenas, Bangkok, Buenos Aires y San José, la capital de Costa Rica. Todos ellos son recurrentes de otros años. Por su parte, los visitantes extranjeros buscan a la hora de venir a España, en orden de importancia, Palma, Málaga, Barcelona, Madrid, Alicante, Ibiza, Las Palmas de Gran Canaria, Valencia, Santa Cruz de Tenerife y Menorca. También en este caso se trata de destinos consolidados habituales. Con respecto a la nacionalidad de los visitantes, destacan alemanes, daneses, franceses, británicos y portugueses.