Cuidar el talento con la política de viajes

Cuidar el talento con la política de viajes

PAULO RODRIGUES
CEO de Turbusiness

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En un mundo cada vez más disruptivo, la capacidad de adaptación es fundamental. En los últimos tiempos estamos viviendo muchas transformaciones en todos los ámbitos, y el sector de los viajes de negocios no es una excepción. Hay numerosos indicadores que nos llevan a ser optimistas sobre la actividad del business travel, pero en el horizonte se vislumbra una necesaria innovación en los procesos, profundizar en la transformación digital y la sostenibilidad e implantar medidas orientadas a mejorar la experiencia de los empleados.

 

El crecimiento de los viajes de negocio es un excelente indicador. Sirve de barómetro para entender cómo se está desarrollando nuestra economía, dado que los viajeros corporativos provienen de los más variados sectores. Las perspectivas de cara a este año y el que viene indican que las empresas tienen que prepararse para nuevas oportunidades emergentes, y el programa de viajes es una de las piedras angulares en esa estrategia. Para gestionarlo de la mejor manera posible hay que tener en cuenta algunas consideraciones.

De entrada, las liquidaciones de gastos deberán ser más inteligentes y rápidas. Los procesos de tradicionales están experimentando notables mejoras. Las soluciones tecnológicas que hay en el mercado acortan los tiempos y simplifican las operaciones, además de ser más fiables en la verificación de los datos, impulsadas por una inteligencia artificial cada vez más sofisticada. La automatización es un hecho cada vez más implantado en las empresas.

Por otra parte, el espectacular aumento del teletrabajo ha creado la necesidad de una estructura de costes también híbrida. En este aspecto, la flexibilidad y la agilidad serán clave. Después de toda la situación de pandemia que hemos vivido, los viajes de negocios necesitan adaptar sus procedimientos. Ya no se pueden reservar con tanta antelación y hay que estar atentos a los cambios para reaccionar con rapidez.

Una tendencia que se venía observando desde hace algunos años es el ‘bleisure’. La combinación de ocio y negocio en los desplazamientos profesionales es algo que se está recuperando en la medida en que vuelven los viajes corporativos. Siete de cada diez viajeros de negocios esperan volver a salir tanto como lo hacían antes de la crisis sanitaria mundial. Además, casi el 90% planea añadir tiempo de vacaciones personales.

En ese movimiento creciente que supone la actividad del business travel, la preocupación por la sostenibilidad es cada vez mayor entre las empresas. Este criterio se incorpora con fuerza en los programas de viajes, sobre todo a la hora de contratar con proveedores que tengan una clara política de responsabilidad medioambiental, y esto pasa por elegir vuelos y hoteles menos contaminantes. El listón está cada vez más alto para realizar cambios significativos y compensar las inevitables emisiones de carbono.

Siguiendo con la RSC, las empresas están mirando con más convencimiento hacia su cliente interno. Sí, los viajeros están dispuestos a ponerse en marcha, pero ahora tienen nuevas expectativas en cuanto a la seguridad y la comodidad de sus desplazamientos o respecto a la conciliación del trabajo con su vida personal. Es fundamental que las empresas entiendan esas necesidades de los empleados, las reevalúen y adapten sus políticas de viaje para atenderlas. ¿Qué mejor forma de mantenerles satisfechos y fidelizados y evitar que busquen otras oportunidades laborales? El talento hay que cuidarlo, empezando por la política de viajes.